En el campamento de los yanquis se ha producido un tiroteo. A Dionisio Romero le han acribillado a balazos en este poblado de infraviviendas a las afueras de Madrid. Todos los vecinos saben que la cosa no va a acabar así, que en ese lugar la sangre se lava con más sangre. Y lo primero que se encuentra Javier Valenzuela al llegar al lugar de los hechos es a un chaval de 14 años que busca un cigarrillo para liarse un canuto y que palmea por bulerías. A partir de ese encuentro, el periodista reconstruye las formas de vida en el campamento de los yanquis, escenario de una de estas crónicas. Las condiciones sociales que imperaban en las periferias urbanas a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta se convirtieron en el caldo de cultivo de una juventud temeraria y sin límites. Muchos jóvenes encontraron en la transgresión social y en el bandolerismo desesperado la única salida...leer más,Javier Valenzuela se crio en la sede de un diario granadino, sito en la calle Oficios, del que su padrino era director y su padre reportero. Comenzó a publicar en la revista libertaria Ajoblanco y en Diario de Valencia y en 1983 se incorporó como cronista de sucesos a la redacción madrileña de El País. Ha trabajado en ese periódico treinta años y allí ha sido corresponsal permanente en Beirut, Rabat, París y Washington, y director adjunto...leer más