Lo que Wind comprende y disfruta es nuestro continuo poder para reproducir en nosotros el estado mental del artista y su amor por todos los aspectos de su invención: su ficción y su realidad. El arte requiere una conciencia dual, o más bien subraya como ninguna otra cosa el hecho de que nuestra sensibilidad más profunda e importante y nuestros poderes de respuesta son duales, que necesitan la ficción como verdad y la verdad como ficción, ser conmovidos e inconmovibles, participar en la creación del dolor y del éxtasis, de lo familiar y lo extraordinario, con pasión pero también con esa neutralidad que caracteriza al placer inteligente. [...] El espectador debe seguir al artista en su invención y ser tan versado, curioso y absorto como él. Para Wind la anarquía no es sinónimo de crudeza o pobreza sino, por el contrario, la extravagancia natural de la mente humana que apunta a la cumbre...leer más,(Berlín, 1900-1971) historiador de arte alemán exiliado, que se especializó en iconología del Renacimiento. Se formó en matemáticas y filosofía en el Instituto de Charlottenburg, y luego en las Universidades de Berlín, Freiburg y Viena. Concluyó su licenciatura en Hamburgo, donde fue el primer discípulo de Erwin Panofsky. Fue docente en la Universidad de North Carolina entre 1925 y 1927, pero regresó a Hamburgo como investigador ayudant...leer más